Hoy queremos hablar de un tema que está marcando tendencias a nivel nutricional, se trata del colágeno y por qué es importante tener todo esto en cuenta.
En VIVEMORE.CL tenemos como objetivo poder informar y promover la alimentación saludable, así poder envejecer con toda la energía y vitalidad que podemos obtener seleccionando o prefiriendo mejor nuestros alimentos.
Te dejamos algunas dudas más comunes que existen referente a esta proteína y que serán de gran ayuda para ti y tu familia.
¿Qué es el colágeno?
El colágeno es una proteína del cuerpo. Hay distintos tipos de colágeno en muchas partes del cuerpo, incluyendo el pelo, la piel, las uñas, los huesos, los ligamentos, los tendones, el cartílago, los vasos sanguíneos y los intestinos.
- Ayuda a reforzar los huesos
- Permite que la piel y los tendones se estiren
- Ayuda a la curación después de sufrir una lesión
Nuestro cuerpo tiene varios tipos diferentes de colágeno.
Colágeno tipo I: se encuentra en los huesos y en los tendones.
Colágeno tipo II: se encuentra en el cartílago (el material flexible de la nariz, la orejas y las articulaciones)
Colágeno tipo III: se encuentra en la piel, el revestimiento de los vasos sanguíneos y los intestinos
Colágeno tipo IV: se encuentra principalmente en la piel. Su función es la de darle sostén y la capacidad de filtrar sustancias diferentes.
Colágeno tipo V: presente principalmente en los órganos y en los tejidos situados en el interior del cuerpo. Su función se asocia con la del tipo I, es decir, otorga resistencia a los tejidos.
¿Nuestro cuerpo lo produce naturalmente?
Si, para producir colágeno, el organismo combina aminoácidos, nutrientes que obtiene al comer alimentos ricos en proteínas. Además, también necesita vitamina C, zinc y cobre. En el mercado existe una gran variedad de suplementos que tienen por objetivo aportar el colágeno que se necesita.
¿Por qué debo preocuparme sobre el consumo de colágeno?
El colágeno hidrolizado está pensado para ser una ayuda nutritiva que contribuya, de forma natural, al bienestar de huesos y músculos de personas de todas las edades y condiciones
¿Cómo evitar la pérdida de colágeno?
Si bien la pérdida de colágeno es un proceso natural del organismo, una alimentación equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos, tanto de origen vegetal como animal, puede ayudar a alcanzar la dosis necesaria para mantener esta proteína en el cuerpo por más tiempo.
¿Qué sucede si consumo poco colágeno?
En el caso puntual de la salud, la falta de colágeno en el cuerpo se refleja en dolor articular, molestia en los ligamentos, tendones y músculos, pérdida de densidad ósea, cabello y uñas dañadas, problemas de la visión, molestias en dientes y encías, enfermedades del tejido conjuntivo y problemas del sistema circulatorio. De igual manera, la firmeza de la estructura de las células disminuye y se puede presentar un deterioro de los dientes.
¿De dónde puedo obtener el colágeno?
El colágeno está presente en los pescados azules, en gelatinas, y en partes que no se suelen consumir como la piel y las espinas de los pescados o los cartílagos de la carne, por eso son habituales los suplementos de colágeno.
Algunos alimentos:
Huesos de animales y patas de pollo:
Se asocian comúnmente a los caldos de cocina tradicional y que hoy ya no se estila. En los tendones, cartílagos, huesos y la piel de animal es donde más se concentra el colágeno, pero esto no significa que tomándolo inmediatamente adquiramos colágeno nosotros también.
Los huesos de Ternera o Cerdo aportan en una sopa todo su colágeno, proteína de fácil aprovechamiento. Esta sopa elaborada de manera lenta, resulta muy nutritiva aunque puede ser bastante indigesto si no lo acompañamos con verduras y además se acumula bastante contenido en grasa animal.
Carne roja magra:
La carne contiene buenas cantidades de proteínas, más aún son las que poseen todos los aminoácidos fundamentales para generar el colágeno. Podríamos decir que es la fuente de colágeno ideal, pero al consumirla no nos podemos pasar en cantidades. Se recomienda elegir lo más magra posible para evitar el exceso de grasa saturada y controlar el colesterol o problemas de cipo circulatorio incluso cardiovascular.
Pescados:
También es una buena fuente de proteínas que facilitan la producción de colágeno. Podemos tomarlo blanco, pero si elegimos el pescado azul, como trucha, salmón o sardinas, introducimos grasas poliinsaturadas Omega-3, que son antiinflamatorias y beneficiosas para las articulaciones y los huesos
Tomate, sandía y pimiento:
La mayoría de alimentos con pigmentación roja contienen beta carotenos, unos antioxidantes que se transforman en vitamina A y ralentiza las reacciones de oxidación de las células que conducen al envejecimiento. Los antioxidantes son grandes aliados para contrarrestar la deficiencia del colágeno en el cuerpo. Destacamos tomate y sandía, que son ricos en licopeno, otro caroteno muy antioxidante. También están en este grupo de alimentos antioxidantes las cerezas, las fresas, los cítricos y el pimiento.
Huevos:
El huevo es otra buena fuente de proteína y de fácil acceso, además de otros nutrientes que favorecen la formación de colágeno, como el azufre y las vitaminas B y E.
Además la yema y las membranas internas y externas que están entre la cáscara y la clara están repletas de colágeno.
Frutos secos y soja:
Los frutos secos, en particular las nueces, contienen ácidos grasos Omega-3, considerados antioxidantes que nos ayudan a preservar el colágeno del cuerpo.
Almendras, nueces, cacahuete, pistachos, piñones, avellanas…entre otras. También las semillas de chía, que también incluye en este grupo a la soja y sus derivados.
¿Cuándo se recomienda suplementar el colágeno?
A partir de los 30-35 años pueden ser recomendable los suplementos de colágeno para mantener sus niveles de regeneración
¿Qué colágeno debo consumir como suplemento? ¿Por qué?
El colágeno hidrolizado es un suplemento alimenticio preparado a partir de huesos y cartílagos bovinos. Es utilizado para estimular la producción de colágeno en el organismo, ayudando así a mejorar el aspecto de la piel, fortalecer las articulaciones, las uñas, los huesos y el cabello.
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